Tenemos 4 bazas perdedoras:
- Las 2 perdedoras de corazón, después de la salida, se convierten en inmediatas una vez que los oponentes cojan la mano.
- La de diamante es inevitable.
- La de trébol es posible, depende de la situación del K.
El plan de juego más interesante es será afirmar el trébol (palo largo del muerto) para descartar perdedoras. Si el K está en Oeste cumpliremos el contrato sobradamente, pero si está no queda más remedio que ceder la mano. Los oponentes conseguirán otras dos bazas de corazón y el As de diamantes.
Si el K de corazón está en Este, podemos intentar evitar que la defensa consiga dos bazas a corazón. La opción pasa por ganar el As en la segunda vuelta de corazón y que Este se quede sin cartas de este palo y pierda posibilidad de volverlo a jugar cuando gane el K♣. Si nos hubiésemos llevado el corazón con el As en la primera baza perdemos esa posibilidad.
Conclusión: Jugando a palo, jugar una carta más baja se utiliza menos que jugando a Sin Triunfo, pero en ciertas situaciones es conveniente su uso. Para que de un buen resultado debemos conocer las convenciones de salida de los oponentes.