La opción más tentadora es la de afirmar el palo de diamantes, basta con sacar el As y el K para afirmar 3 bazas.
Sin embargo, esta línea de juego está condenada al fracaso ya que nos obliga a ceder dos veces la mano a la defensa. En el palo de ♥ tenemos dos paradas y 4 cartas y los oponentes tienen 9. Estos seguirán jugando corazones para intentar afirmar su palo largo y la segunda vez que juguemos ♦, que también ganarán la baza, continuarán obteniendo todas sus bazas de corazones ya firmes. Los adversarios se adjudicarán 2 bazas de ♦ y 3 o 4 bazas de ♥ multando nuestra subasta.
La opción que nos queda es obtener la baza posible de ♠, para ello necesitamos que el K♠ esté bien colocado.
Hay tener claro cómo se debe jugar el ♠. Sabemos que la opción de la jugar Q♠ inicialmente, está condenada al fracaso, llevándonos a jugar de esta forma:
- Cubrir la salida de la Q♥ con el As.
- Jugar el 2♠ para la Q♠ de Norte: Oeste tira el K♠ y juega ♥.
- Ganamos la baza con el K♥ y hacemos rápidamente las otras 7 bazas: A y Q de picas y los 5 tréboles
Esta jugada sale 1 de cada 2 (50% probabilidad que el K esté situado favorablemente), pero es la única situación ganadora.
Importante: No hay que precipitarse con un palo largo y bonito para afirmarlo. Hay que tomarse un tiempo para valorar cuál es la opción más interesante.